domingo, 14 de octubre de 2012

Palo por palo

 
Brandon ‘Bam Bam’ Ríos (31-0-1, 22 KOs) consiguió una victoria a sangre y fuego contra Mike Alvarado (33-1, 23 KOs) al que noqueó, y quitó el invicto, técnicamente en siete rounds en el Home Depot Center de Carson, California para ganar el título latino superligero de la Organización Mundial de Boxeo (WBO).



Cuando los dos boxeadores salieron para caminar sobre el ring, la gente se inclinó un poco más hacia el lado de Mike Alvarado, las porras se cruzaron, la gente entró en una guerra de gritos en algo que presagiaba una buena pelea.

Alvarado empezó a atacar, pero un furibundo Ríos reaccionó y se fue encima con un par de rectos a la cara, Mike contestó la ofensa de la misma manera, al final del round los dos entraron en un candente intercambio que terminó con un corte en la ceja izquierda de Alvarado.

La campana sonó para anunciar el segundo rollo, los dos gladiadores entraron a pelear en corto; Ríos descargaba la derecha y la izquierda, Alvarado respondía con ráfagas, Ríos contestaba, Alvarado no dejaba carta sin respuesta, entraban los dos al fuego graneado.

Mike trabajó más la distancia para el tercer asalto, se vio mejor, tiraba maquinitas de golpes de hasta cuatro combinaciones. El combate nos enseñó la misma faceta de los dos episodios anteriores, el cambio de estafeta y de ofensiva, los dos entraban a bayoneta calada, Ríos recibió el castigo más severo.

Ríos y Alvarado se tomaron un descanso de dos minutos y medio en el cuarto capítulo, los dos soltaban golpes, pero no con la misma intensidad de los rounds anteriores; cuando faltaban 30 segundos para que concluyera el episodio, Alvarado clavó poderosos cañonazos a Ríos, quien los absorbió como esponja y después respondió la afrenta de la misma manera, se engancharon en una pelea a palo y palo.

Los boxeadores no se tomaban respiro, se soltaban metralla con todo; Alvarado tomó la iniciativa una vez más, le metió hasta 10 golpes a Ríos, éste respondió tiró por todos lados, Alvarado contestó, el ‘Bam Bam’ ya se veía sin mucha fuerza y abría mucho la boca, logró terminar el episodio aún con vida y con fuerza todavía para conectar golpes.

El Home Depot era una locura para el sexto rollo, los dos púgiles dejaban la piel en el cuadrilátero, los dos salían al todo o nada, Ríos clavó un par de derechas demoledoras a Alvarado, quien caminó para atrás lastimado, pero siguió con la defensa activa, tiraba puñetazos que daban en el blanco.

La derecha de Ríos tenía dinamita, lo demostró en el episodio seis y en el séptimo lo confirmó; Alvarado era más boxeador, pero el poder estaba del lado del ‘Bam Bam’, quien logró conectar bien en dos ocasiones a Mike, cuando Brandon vio mal a su rival se fue encima con ambas manos, Alvarado camino el borrachito, se fue para atrás, con las manos abajo, Ríos lo sacudió con la mano izquierda, Mike ya no tenía defensa y el réferi decidió detener el combate.

Brandon Ríos corrió por todo el ring, se tiró en la lona, su entrenador, Robert García, se fue encima de él y lo abrazó. El ‘Bam Bam’ no había ganado una batalla, había ganado una guerra.

Fuente: Univisión.

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