jueves, 12 de enero de 2012

Prueba de fuego


Foto y fuente: Argentina Boxing Promotions.

Más de veinte horas de vuelo, una temperatura que por la noche alcanza los 3 grados, y el hecho de ir a la casa de su rival, no parecen mermar sus ilusiones. Todo lo contrario. Es que a pesar de estar a las puertas de su debut en tierras extranjeras y de tener enfrente un adversario de renombre mundial, el juninense Pablo “Pokemón” Farías se siente seguro, confiado y más listo que nunca. Este sábado, el campeón latino supermediano de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), tendrá su prueba de fuego cuando esté cara a cara en el ring frente al alemán Arthur Abraham, en lo que será el combate estelar de la velada que se desarrollará en el Baden-Arena de la ciudad de Offenburg, Alemania, y que será transmitida en vivo a través de Combate Space a partir de las 16 (horario argentino), para Argentina y toda América.

Ya con dos días en suelo alemán de la mano de su representante Mario Margossian, y junto a su equipo conformado por su entrenador Guillermo Silva, su padre y co entrenador, Oscar Farías, y Julio Carrizo, delegado del Sindicato de Camioneros de la República Argentina, “Pokemón” (19-1, 11 KOs) ultima detalles para el examen más duro de su carrera, el ex campeón mundial mediano Abraham (32-3, 26 KOs), en un enfrentamiento que dejará al ganador en los más altos puestos de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), y a la espera de disputar la corona mundial de la categoría.

Luego de su arribo el lunes a la mañana y ya terminando de aclimatarse tras dos jornadas en las que realizó trabajo de gimnasio para culminar su puesta a punto, asegura que llega “preparado como nunca” y en su cabeza “no entra otra cosa que ganar”.

Respeta a su rival. Sabe de su jerarquía. Pero a pesar de no ser favorito, aclara: “No vine a pasear. Estoy entrenado como nunca. Sé que Abraham es un gran boxeador, pero que se cuide. Vine a ganar”.

Tras las últimas sesiones de acondicionamiento físico que ya lo tienen prácticamente en el peso límite de la categoría (76,200 kg.), y tras haber estudiado minuciosamente al “Rey Arturo”, un prudente pero optimista juninense es consciente de la adversidad. Pero lejos está de amilanarse. “El sueño de mi vida es ser campeón mundial. Y para eso debo derrotar a los mejores. Hoy me toca venir a Alemania. Sé que Abraham es duro y soy consciente de las adversidades lógicas que involucran el hecho de ser visitante. Pero si quiero llegar al primer nivel, éstos son los desafíos que debo enfrentar. Voy a dejar todo arriba del ring. Llego con un solo objetivo: el triunfo”, repitió.

Con apenas 24 años, el representante del Sindicato de Camiones sabe que tiene ante sí una oportunidad que podría marcar un vuelco a su carrera. “Estoy muy contento por esta posibilidad -continuó-. Respeto a Abraham. Sé de su capacidad, su potencia y calidad técnica. Por algo fue campeón mundial durante tanto tiempo. Pero me tengo toda la confianza. Confío plenamente en mis propias condiciones y estoy listo para semejante desafío”.

Este sábado tendrá el rival más complicado de su trayectoria. Siete años mayor, el local supo ser campeón mundial mediano de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) entre diciembre de 2005 y junio de 2009, donde totalizó diez defensas de su corona. En tal sentido, Farías opinó: “Abraham es muy fuerte, todo un gladiador y con una gran experiencia. Seguramente será una pelea muy dura. Pero que se cuide, no va a ser fácil tampoco para él”.

Interrogado por la prensa alemana acerca de su calidad de visitante y las controversiales decisiones localistas que podrían perjudicarlo, el ex representante de la selección argentina amateur fue sintético: “Simplemente espero que los jueces estén a la altura de una pelea tan importante. Nada más. Pero no pienso en eso. Me limito a lo mío. Me ocupo de boxear, hacer mi trabajo y dejar la vida sobre el ring”.

Tras escuchar las declaraciones de su rival, quien indicó que espera una definición categórica, con el carisma que lo caracteriza, “Pokemón” respondió: “Es la pelea que soñé toda mi vida. No pienso desaprovecharla. No pasa por mi cabeza perder. Sino, no la tomaba. Le agradezco a la empresa Sauerland y a mi representante Mario Margossian por esta gran oportunidad. Lo mismo con la empresa Kappa, que nos provee de la indumentaria necesaria. Y quiero dejar algo bien claro: represento al Sindicato de Camioneros, que siempre me apoyaron. Soy Camionero y con mucho orgullo. Y el sábado lo voy a demostrar. Les aseguro que verán a dos guerreros en el ring”.

Este viernes a las 16 (hora local), Abraham y Farías volverán a verse las caras en la ceremonia de pesaje que se desarrollará en el Europa-Park Rust Hotel Colloseo. Será el último escalón y la cita previa a su esperado choque del sábado en el Baden-Arena.

Una vez culminado el combate, la delegación argentina entera partirá desde Offenburg el domingo y arribará a Buenos Aires el lunes a las 8.20, en un vuelo de British Airlines.

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