sábado, 24 de septiembre de 2011

Le faltó el nocaut




Ante casi 800 personas, el Estadio del Centro vivió anoche una gran velada de boxeo internacional. Noche redonda: hubo guerra, boxeo y nocaut.

Pablo “Luifa” Zárate venció por puntos, en decisión unánime tras seis asaltos, al uruguayo Adán Martínez. En gran pelea, el cordobés lució bien físicamente y ordenado en los envíos. Sólo le faltó el nocaut.

El primero comenzó áspero, con manos netas que colaba el de Argüello Juniors sobre el rostro del charrúa. El directo de derecha se repitió en más de una ocasión y una de ellas sentó sobre las cuerdas al uruguayo que, atento a las acciones, avisaba al árbitro que no había tocado la lona. Así se iban los primeros tres minutos con un Luifa que sacaba un punto de ventaja y se mostraba filoso.

La segunda vuelta tuvo a un Zárate (70,100 Kg.) más suelto con manos firmes pero combinadas entre sí: no sólo el recto de derecha era su principal arma, sino que lanzaba un potente cross y un esporádico uppercut diestro. Martínez (69,100 Kg.) respondía con golpes que no hacían daño pero, ante el ataque del local, avisaba que estaba en pelea. Aún así, fueron más y mejores los ataques del dirigido por Luis Olivero, que se llevaba otro 10-9.

El tercer y cuarto capítulo tuvieron una imagen que se repetía conforme pasaba el reloj: Luifa atacaba lineal y potentemente, llegaba con un golpe justo que parecía derribar a su oponente, pero este, cuando venía la otra mano que buscaba derrocarlo, sobrevivía de pie. Martínez dio cátedra de supervivencia en el cuadrilátero: amarró, usó el encordado para amortiguar los impactos y, también, devolvía con cross de izquierda. El de la Docta seguía sacando ventaja en las tarjetas.

Con el público cantando y pidiéndole el nocaut en el quinto asalto, Luifa iba. Tomaba el centro del ring, lastimaba abajo con certeros ganchos y Martínez no caía. Cuando faltaba un minuto, Zárate comenzó a utilizar otra vez su jab como entendiendo que la definición categórica ya no vendría.

El sexto y último episodio fue cambiante. Hasta los dos minutos, el fanático de Belgrano apuró al oriental y castigó desde todos los ángulos en la corta distancia. El visitante sufría la pelea pero seguía, guapo, en pie de guerra y cuando faltaba un minuto, fue él quien invitó al “palo por palo” conectando buenas manos en un Luifa que se prestaba al juego y terminaba recibiendo golpes innecesarios. El público aplaudió de pie la entrega y el corazón de Martínez, y el buen boxeo que desplegó el cordobés.

Los jueces dictaminaron el triunfo en clara decisión unánime para Luis Pablo Zárate, que mantiene un récord de 16-2.

_Hugo “Polvorita” Gómez perdió por nocaut en la primera vuelta ante Ariel García. Fue la gran sorpresa de la noche.

Jab zurdo, directo de derecha, paso al costado, y la faena parecía trámite. Invertía la guardia, “punteaba” con la izquierda y mantenía las manos abajo. Hugo Orlando Gómez (63,600 Kg.) se divertía con el nacido en Río Negro.

García (65,600 Kg.) no había sacado golpes hasta entonces cuando, viendo que Gómez se paraba como diestro, sacó un cross de derecha de corto recorrido pero que llegó a la mandíbula de Polvorita y lo mandó a la lona. El cordobés cayó feo, totalmente nocaut e intentó reponerse pero estaba groggy y sus piernas temblando daban cuenta del daño que produjo el golpe.

Minutos más tarde, Gómez fue revisado por el médico y el colegiado avisó que estaba fuera de peligro. Polvorita dejó su foja en 12-6.

Por Andrés Mooney.

No hay comentarios: