domingo, 17 de abril de 2011

La ley del local


Foto: El Esquinazo


Crédito (Bravo): Boxrec.

El bonaerense Matías Ferreyra (26-2-0,7ko) se impuso ayer por puntos en decisión técnica tras 12 vueltas ante el chileno Oscar Bravo (17-1-0,8ko) en el club Sarmiento de Pigüé y obtuvo el cetro internacional liviano del Consejo Mundial de Boxeo.

Un choque de cabezas casual a los 2:28 derivó en una herida sangrante superficial en el cuero cabelludo del argentino y una vez examinada la zona afectada, el médico le aconsejó al árbitro Hernán Guajardo que el match no debía continuar.

¿El veredicto? 115/112 (Basilio Flecha); 110/118 (Jorge Trípodi) y 114/112 (Héctor Miguel).

Con dos peleas por el cetro sudamericano súperpluma en su haber, Ferreyra detentaba suficiente experiencia como para aspirar a un lugar de privilegio en las 135 libras. Las probabilidades de triunfo en la previa giraban alrededor de 50-50, pues el trasandino sólo registraba un traspié por puntos y nada menos que en Australia.

El hombre de Pigüé salió decidido a llevar la iniciativa desde el gong inicial, descargando su artillería a la zona blanda y empleándose a fondo a base de tozudez. Si algo estaba claro era el hecho de que su adversario lo superaba en recursos técnicos.

En la segunda vuelta, el combate siguió transitando por la misma senda hasta que un estupendo voleado de derecha alzanzó a impactar debajo del ojo izquierdo de Ferreyra.

A partir del tercer asalto, Bravo desplegó toda su ciencia, eligiendo los envíos a piacere con absoluta precisión y perfecto recorrido. Así logró derribar por primera vez al pupilo de Ernesto Blanco y posteriormente, fue en búsqueda de la definición. Ferreyra soportó las embestidas con estoicismo y llegó al descanso.

En los tres minutos posteriores, los uppercuts de Bravo hallaban destino fijo en el mentón del pigüense. Además, al arrojar golpes ampulosos, era Ferreyra quien quedaba peligrosamente desbalanceado.

En el quinto segmento, tomado por un directo de derecha, el zurdo volvió a visitar la lona ante la impávida multitud, por lo cual era evidente que de aquí en más todo sería cuesta arriba.

El sexto capítulo lo ganó Ferreyra, pero estando en el séptimo, un lanzamiento certero de "La Máquina" le ocasionó un raspón en el costado del ojo derecho (con hilo de sangre). Un nuevo motivo de preocupación para el púgil local.

Bravo también prevaleció en el séptimo y octavo mientras que en la novena vuelta, la determinación del argentino le posibilitaron descontar el puntaje en las cartulinas de los magistrados.

El décimoprimer episodio tuvo alternativas cambiantes: precisión y esgrima del lado de Bravo y mayor cantidad de golpes lanzados por Ferreyra, por lo que dimos empate.

Última vuelta.

Los ascendentes y cross de "La Máquina" hallaban recoveco en la humanidad del peleador de guardia invertida cuando, de pronto, un topetazo obligó la mediación del sr. Guajardo y la victoria por decisión técnica.

Para Campeones en el Ring fue Oscar Bravo el vencedor a razón de 117/113.

Es imperiosa una verificación del combate a través de material audiovisual. Esperemos que el Consejo Mundial de Boxeo revea el video y tome determinaciones al respecto.

No hay comentarios: